Sentir una atracción magnética por alguien, saber que sus besos son robados pero su sabor la cura de tu locura, pero tienen dueña. Dar lo que fuera por comértelo enterito sabiendo que no debes, sentir que mis respiraciones son suyas y que sobre su cuello le hacen estremecerse. Y decirle todo esto no serviría para nada porque es suyo. Lo peor saber que por mucho que luches se quedara solo en un grito ahogado en el fondo de tu habitación a oscuras...
Derpertarte y decir: Solo era un sueño.
ResponderEliminarQuerer soñar con él otra vez y no poder.
La vida es injusta, el amor ciego aún más.
Besos desde http://brindemos.blogspot.com/