11 abril 2011

Hace poco cayó en mis manos un libro de Jordi Sierra i Fabra, Soledades de Ana. Trata sobre Victoria hermana de Ana que fallece pagando por unos errores ajenos ¿ Por qué se puede culpar a una niña de enamorarse? NO. Una madre que registra el bolso de su hija y le prohibe llevar preservativos, un farmacéutico que siendo la suya la única farmacia de guardia niega una caja a un adolescente, un medico que le recrimina a una niña y le "aconseja" que se lo piense antes de darle una píldora poscoital, un chico que promete que se saldrá a tiempo, un embarazo, una niña que lucha contra un mundo que se le cae encima y que aborta en las peores condiciones y por supuesto no en un hospital, miedo. Padres des informados, farmacéuticos con tabues que niegan protección, médicos del siglo XX, adolescentes inconscientes, que en un caso extremo como el de este libro acaban con la muerte de la embarazada. Todo esto parece ciencia ficción pero son problemas reales, yo creo que va siendo hora de destaparnos y tener el sexo como un tema de conversacion como el que puede ser el fútbol, el ciclismo o las compras.
Sabes que el ser humano no cambia tanto al pasar de niño a adulto. Siempre querremos las cosas mas difíciles de alcanzar. Si hay una manzana que con ponerse de puntillas consigues, tu querrás subirte al árbol. Solo cambian las cosas a conseguir. De pequeños un simple caramelo, de adultos un amor imposible o cualquier cosa a la que cueste llegar. También cambia el dolor por no conseguirlo. Pero hay que ser fuertes, hay que saber luchar contra la corriente, hay que andar en contra del viento, nunca hay que rendirse porque lo que verdaderamente es excitante es lo inalcanzable, lo prohibido.